lentes fotocromáticos

Las lentes fotocromáticas son lentes que cambian de color en función de la intensidad de luz.

Cuando salimos al exterior, la luz ultravioleta llega a la lente, cambia la composición química de ésta, haciendo que se oscurezca. Por el contrario, al entrar en casa o durante la noche, deja de recibir luz UV recupera la composición inicial y vuelve a ser transparente. Asimismo, en días nublados donde la intensidad solar no es tan elevada el tono de la lente se queda en un grado intermedio.

La intensidad del cambio de color así como la rapidez del cambio son dependientes de la temperatura, a 23º consiguen oscurecerse hasta un 83%, lo que equivale a una lente de sol de categoría de filtro 3 (que es el que suelen llevar la mayoría de gafas de sol), y en poco más de 30 segundos ya han alcanzado un 70% del color.

Al aclararse, si la lente lleva antirreflejante, consigue un 95% de transmisión, por lo que son tan transparentes como una lente convencional.

Las ventajas de estas lentes, además de proteger de la luz UV y de no tener que ir cambiando entre gafas de sol y gafas transparentes, es que protegen de los deslumbramientos por su rapidez en la adaptación de las condiciones de luz externas, al mismo tiempo que protege contra la fatiga visual que produce las continuas variaciones de luz a lo largo del día.